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Introducción
La organización de La Flor de la Vida fue creada para diseminar
las enseñanzas del Mer-Ka-Ba y de la geometría sagrada, (de acuerdo
a las enseñanzas originales de Drunvalo Melchizedek) así como
de la apertura del corazón. También proveemos los métodos para
integrar el cerebro izquierdo (la mente) y el cerebro derecho
(el corazón/sentimiento/intuición) hacia una comprensión fluida
del cosmos, que no solo se entiende intelectualmente, sino que
se experimenta tangiblemente. Estas enseñanzas ayudan a los individuos
a inspirarse para recordar quiénes son realmente y para encontrar
el valor para expandirse más allá de las visiones limitadas sobre
sí mismos. Cada humano tiene un talento único que, cuando es descubierto,
nutrido y vivido verdaderamente, cambia nuestro propio mundo personal.
Al vivir ese ser verdadero puro, más allá de nuestras creencias
limitadas, cambiamos lentamente al mundo a nuestro alrededor en
una experiencia de intención superior, de mayor libertad y posibilidad.
¿Alguna vez has deseado poder SENTIR tu conexión con el universo
en lugar de solo visualizarla? Por medio de nuestras enseñanzas
sobre geometría sagrada, introducimos a los estudiantes hacia
enseñanzas esotéricas antiguas impartidas alrededor del mundo
durante miles de años. Esas enseñanzas, basadas en la geometría
sagrada, ilustran para el cerebro izquierdo como en verdad solo
existe una conciencia, un espíritu, un Dios, y que todos somos
parte de esa unidad. Después de que la mente comprende este concepto,
entonces enseñamos al alumno una meditación Mer-Ka-Ba de 17 respiraciones,
que le permite sentir y experimentar esta unidad de toda la vida.
Los cerebros izquierdo y derecho despiertan repentinamente a esta
verdad universal y el corazón comienza a poner en acción esta
verdad.
Es muy importante ver y sentir esta unidad de la vida claramente
dentro de cada aspecto de nuestras vidas. Ambos lados del cerebro
comienzan a moverse hacia la armonía y el equilibrio, y este tipo
de equilibrio ayuda a que el corazón se abra. Experimentar esta
unidad universal también integra al corazón y a la mente, lo que
emana paz y equilibrio hacia todos los rincones de nuestro ser.
La armonía y el equilibrio abren ventanas en nuestra mente, nuestro
corazón y nuestro espíritu. Sin unidad divina dentro de nosotros,
esas ventanas de inspiración rara vez están disponibles. La unidad
interna abre una puerta dentro de nosotros y le permite al Prana
o la "energía de fuerza de vida divinamente balanceada", entrar
a los canales más internos de nuestro ser físico. Esto inicia
un proceso de curación interna y de rejuvenecimiento que afecta
nuestros cuerpos físico, emocional y espiritual.
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